Inclusión en el metaverso

Por Carlos Tomasini

En 2017, el científico británico y especialista en robótica, Peter Scott-Morgan, fue diagnosticado con la enfermedad de la motoneurona (MND) –también conocida como Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)–, por lo que se ofreció como voluntario para convertirse en “el primer cyborg del mundo” con el fin de prolongar su vida.

Desde entonces, ha usado la tecnología para desarrollar conceptos que ayuden a las personas. Una de sus iniciativas es un proyecto para crear un avatar realista de sí mismo, impulsado por inteligencia artificial y controlado por los ojos, el cual le permitirá continuar desempeñando un papel activo y productivo en la sociedad hasta, por lo menos, cuando cumpla 80 años.

Avatar realista de Peter Scott-Morgan
Scott Morgan

Su avatar, llamado “Peter 2.0”, es una representación digital que, para cuando pierda sus expresiones faciales –un síntoma de esa enfermedad–, logrará que sea posible exteriorizar sus emociones a través de un dispositivo equipado con una pantalla y que se colocaría en el pecho.

Avatar realista de Peter Scott-Morgan
Avatar de Peter Scott-Morgan

De acuerdo con el científico, este desarrollo en constante revisión es también una forma de garantizar que los entornos virtuales representen plenamente a las personas que los utilizan.

Así, Peter 2.0 podrá mantener una conversación con alguien más y será prácticamente indistinguible del “yo” original en cuanto a su imagen y su voz, además de que no envejecerá el resto de su vida.

Una labor conjunta

Desarrollos como el de Scott-Morgan también servirían como base dentro de la construcción del metaverso y ayudarían a que sea un lugar más inclusivo, integrando a aquellas personas más vulnerables a la marginación, explica Brenda K. Tsai, jefa de Comunicación y Mercadotecnia de la empresa de tecnología DXC Technology, a través de un artículo difundido por el Foro Económico Mundial.

Para cumplir con su potencial, la evolución de las tecnologías virtuales inmersivas –como el metaverso– debe ser inclusiva desde el principio. “A medida que construimos estos mundos virtuales, debemos hacer tres cosas: priorizar la inclusión, aprender de la innovación de base y adoptar la colaboración”, reitera Tsai.

Una mayor inclusión es un beneficio inherente de los entornos virtuales, donde la ubicación, el género, los atributos físicos o las circunstancias individuales de una persona son menos importantes que sus ideas o la calidad de su trabajo.

Así, por ejemplo, las organizaciones se beneficiarán con nuevos talentos de grupos previamente subrepresentados, como las personas con desafíos físicos o psicológicos, quienes no podrían ser excluidas de un lugar de trabajo virtual.

Tsai advierte que, para que los entornos virtuales sean realmente inclusivos, las empresas de tecnología deben proporcionar a todas las personas las herramientas y tecnologías que necesitan para participar y sentirse representadas dentro de ellos.

“Esta disposición no se trata solo de brindar a las personas computadoras portátiles y crear avatares de aspecto diverso, sino también de abordar los desafíos físicos de las personas, como proporcionar interfaces de control para aquellos que no pueden usar un teclado convencional”, apunta.

Por sí mismos, ninguna empresa, país o cultura pueden construir un metaverso equitativo e inclusivo, por lo que la comunidad tecnológica global debe unirse con las comunidades a las que sirven para desarrollar entornos virtuales abiertos, seguros y confiables, recomienda.

La tecnología tiene un excelente historial en ayudar a nivelar el campo de juego en la sociedad, destaca Tsai, y el metaverso es el próximo capítulo, por lo que, si se desarrolla adecuadamente, ayudaría a fomentar la inclusión global y el intercambio de ideas necesarios para el futuro

Lo último

Cáncer y discapacidad: lo qué provoca la enfermedad

Las y los sobrevivientes de cáncer tienen mucho que compartir sobre el tema de discapacidad como secuela de, paradójicamente, superar el reto que significa esa enfermedad.

Primero parálisis cerebral y, 36 años después, cáncer testicular

En plena pandemia, y tras meses de dolor, le fue detectado un cáncer que requirió cirugía y radioterapias; hoy está en remisión y lo monitorean periódicamente hasta que pasen 5 años.

Andrea Bocelli le cantará a más de 200 mexicanos con discapacidad visual

A través de la campaña “Asientos para todos”, el tenor lírico italiano se presentará este febrero en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Abuso policial en Estados Unidos cobra otra víctima: ahora, un hombre con discapacidad

Anthony Lowe, un hombre afroamericano con doble amputación de piernas, fue ultimado de 10 tiros por policías de Huntington Park, California.

Newsletter

Al suscribirte aceptas nuestros Términos y condiciones

Te puede interesar

Cáncer y discapacidad: lo qué provoca la enfermedad

Las y los sobrevivientes de cáncer tienen mucho que compartir sobre el tema de discapacidad como secuela de, paradójicamente, superar el reto que significa esa enfermedad.

A mayor supervivencia al cáncer, más sobrevivientes con discapacidad

El foco de tratamiento siempre es el cáncer, pero nadie toma en cuenta que superada la enfermedad los efectos colaterales que dejó su paso por el cuerpo o los tratamientos pueden ser discapacitantes muchas veces no visibles.

Conoce la caja de herramientas para la inclusión en cultura

El British Council México lidera este proyecto que busca crear un sector cultural más inclusivo, diverso y accesible para las personas con discapacidad.

Nada es permanente (tampoco la discapacidad)

Cualquier persona con discapacidad, incluso psicosocial, si cuenta con el certificado de una institución pública que acredite el diagnóstico, tiene derecho a solicitar la pensión de bienestar.

Demencia y fútbol: un tabú en el deporte más popular del mundo

La muerte de dos jugadores considerados leyendas del Athletic hizo sonar las alarmas sobre la importancia de tratar a tiempo las enfermedades neurodegenerativas.