Imagen que muestra gráficamente a cinco doctores sobre objetos oculares (lentes, oftalmoscopio, platillas de letra, etcétera)
Te va a servir

Glaucoma, la enfermedad que puede causar ceguera

Aunque no tiene cura, esta enfermedad puede mantenerse bajo control si es detectada a tiempo en exámenes periódicos.

Por Débora Montesinos.

Vector de una mano sosteniendo un ojo, ambos representados en color morado.

Desde el 2008, cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Glaucoma, un padecimiento que incluye hasta 60 enfermedades oculares que pueden ocasionar ceguera debido a la degeneración progresiva del nervio ocular.

Texto en la imagen: El glaucoma es responsable del 2% de los casos de discapacidad visual. Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS). En la imagen se muestra gráficamente a un oftalmólogo examinando a través de equipo especializado, la vista de una señora de edad media.

La Organización Mundial de la Salud indica que el glaucoma es responsable del 2% de los casos de discapacidad visual; de ahí la importancia de su detección oportuna y prevención:

Alrededor de 60 millones de personas en el mundo tienen glaucoma; al menos 1.5 millones de personas en México viven con la enfermedad, pero solo un 10% lo sabe.

La única forma de detectarlo es mediante una revisión con un especialista a partir de los 40 años o, desde los 30, si hay antecedentes familiares de glaucoma.

En variedades menos frecuentes de glaucoma, los síntomas pueden ser más severos, como visión borrosa, dolor de ojos y de cabeza, náuseas y vómito, aparición de halos color arcoiris alrededor de luces brillantes, y pérdida repentina de la visión.

En los próximos años, la cifra aumentará hasta 10 millones más por las clases y el trabajo en línea, lo que significa un uso intensivo de computadoras y aparatos electrónicos.

En su forma más común, la acumulación de la presión del fluido ocular ocurre de forma lenta y, casi, sin síntomas molestos o dolorosos.

Afecta por igual a personas de ambos sexos. Su incidencia aumenta con la edad: de un 2% en personas de más de 40 años a 5% entre quienes sobrepasan los 60 años.