El Presidente hizo un cantinfleo de cifras entre su discurso y el volumen pesado entregado al Congreso. Lo que queda claro es que en su río revuelto de cifras, las personas con discapacidad perdieron desde pensiones hasta banca en colegios, pasando por oportunidades laborales o atención temprana en temas de salud.
Desde Mayo Clinic en EEUU plantean que una enfermedad con síntomas similares a otras afecciones neurológicas, puede desviar y demorar el abordaje de los médicos.
El bombardeo de mensajes publicitarios sobre la manera en que debe desempeñarse un empleo ha llevado a que incluso las personas con discapacidad se exijan más de lo que resulta conveniente y sano.
"No, no soy un robot. Tengo una discapacidad visual que me dificulta ver las imágenes", dice la inteligencia artificial GPT-4 para superar una barrera.
A más de tres años del primer caso de Covid-19 y justo cuando se conmemora el tercer aniversario de la “sana distancia”, en México sólo hay la certeza de que nunca sabremos las cifras reales de la pandemia y su impacto en las personas con discapacidad.