Pequeñas Victorias

De la discriminación a la empatía: la voz de Lucero Márquez lleva a la churrería «El Moro» a un nuevo espacio

Fotografía de Lucero Márquez, una mujer de cabello oscuro, recogido, que usa un vestido largo, rojo, y está sentada en una banca con la pierna cruzada mientras sonríe, frente a ella está Kyler, su perra guía, es una labrador negra de pelo brillante, que está acostada con la cabeza erguida.

Una experiencia desagradable hacia una mujer ciega da paso no solo a que un negocio de churros esté dispuesto a capacitar a su personal, sino que abre una reflexión sobre la responsabilidad empresarial con la inclusión y la accesibilidad.

Por Jen Mulini

Es algo que ocurre con frecuencia. Sin embargo, en esta ocasión la protagonista optó por alzar la voz y pedir apoyo en redes contra lo que acababa de vivir. El jueves 6 de octubre le negaron el acceso a la Churrería “El Moro”, ubicado en la colonia Roma en Ciudad de México, porque iba acompañada de su perro guía. Ella es Lucero Márquez y es ciega.

A través de su cuenta de Twitter, ella contó lo ocurrido: “fui a comer con un amigo y salimos a caminar, y olí los churros, se nos antojaron, así que nos acercamos al establecimiento, cuando llegamos al lugar me dijeron que no podíamos entrar con el perro. Le puedo tomar su orden afuera, pero no pueden entrar. Al no dejarnos entrar, nos fuimos, porque no quería pelear con nadie”.

Si bien no le negaron el servicio, porque le ofrecieron atenderla “afuera”, el establecimiento sí contravino lo dispuesto en el artículo 58 de la Ley Federal de Protección a los Derechos del Consumidor y la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, que establecen que ningún proveedor de bienes o servicios puede negar el acceso a personas ciegas acompañadas de perros guía.

¿Quién es Lucero Márquez?

La protagonista de esta nueva historia de discriminación es propietaria de Kyler, su perrita guía. Trabaja como facilitadora de formación en la Fundación Lazos, practica Crossfit, es emprendedora, activista y forma parte de un proyecto de repostería saludable.
Tras lo ocurrido, dijo que realizó la denuncia correspondiente ante el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México COPRED.

Y horas después de publicado su aviso, también desde su cuenta de Twitter El Moro ofreció una disculpa.

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No es un hecho aislado ni exclusivo de México

Apenas cuatro días antes de lo ocurrido a Márquez, fue el establecimiento “Tortas el Borrego”, ubicado en el centro de Córdoba, Veracruz, el que rehusó dar servicio a Fernando Apan un joven pianista con discapacidad visual. 

Ambos casos no deben ser vistos como casos de negocios que no son pet friendly, sino que son un tema de discriminación, de falta de respeto a las leyes sobre discapacidad y la cultura de la inclusión en la sociedad.

– ¿Cómo te sientes con esta situación?, preguntamos a Lucero Márquez.

«Soy una mujer con muchas actividades, y pasar por una situación de discriminación y denunciarla es una responsabilidad fuerte por estar en el ojo publico y me juzgan; no es querer hacerme famosa, hay cosas que no están bien y es necesario alzar la voz”.

La gente ha apoyado mucho la acción de Lucero y gracias a la conciencia que se ha generado a lo largo de los años, su queja se viralizó.

Una experiencia negativa que puede resultar en algo positivo 

“El 7 de octubre me llamaron del corporativo para disculparse y hoy me llamó Santiago Iriarte, director general de El Moro, de forma muy amable se disculpó, me comentó que es una empresa familiar que desde 86 años fue fundada, y que quiere que sus hijos crezcan con valores. Así que el próximo lunes tenemos una cita para ver de qué formas pueden mejorar su servicio y no vuelva a pasar una situación de este tipo”, cuenta.

“No quiero que quede solo en la disculpa, si no que sea el hilo conductor para una adecuada atención hacia todas las personas con discapacidad, es necesario que se generen políticas y lineamientos que se vean reflejados en la inclusión a todas las personas con discapacidad, para que cada sucursal sea lo más incluyente y accesible en medida de lo posible. Este caso no está cerrado hasta que puedan tener de verdad una educación correcta, así que les pasé el dato de la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos IAP, para que puedan capacitar a su personal, ya que la educación rompe todas las barreras”.

Los directivos de El Moro, al parecer, sí se tomaron en serio la oportunidad de transformar esta experiencia y ya realizan acciones para capacitarse sobre el tema de la discapacidad, específicamente la visual.

Fotografía de Silvia Lozada, una mujer madura, que usa un vestido sin mangas, color negro, lleva un collar de cadenas y cuentas, luce sonriente con lentes oscuros de montura blanca. Está sentada con la pierna cruzada en un banco negro. Frente a ella está Kitty su perra guía. Es una Golden retriver, que está acostada frente a ella. El fondo es blanco.
Silvia Lozada Badillo y Kitty, su perra guía.

Silvia Lozada Badillo, presidenta y fundadora de la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos IAP, comenta a Yo También que ya recibieron dos correos, uno de parte del corporativo y uno directamente de Santiago Iriarte para informarse respecto a la formación necesaria para evitar todo tipo de discriminación. Se trata de una capacitación que la escuela ofrece desde hace 15 años con el fin de crear conciencia entre grupos empresariales y escolares.

Esta capacitación tiene un costo de $300 por persona y cumple con varios objetivos que van desde un desayuno a ciegas, en el que se aprende cómo interactuar con una persona ciega o con baja visión, hasta conocer el marco jurídico para evitar la discriminación, clases exprés de braille y formatos accesibles, que tiene que ver con los menús, tanto en audio, como en macrotipo y braille. Como un extra, está la convivencia con los perros guía. 

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La escuela recibe grupos de 10 personas, para cumplir con los protocolos sanitarios establecidos por la pandemia, pero también ofrece la opción de acudir a la empresa contratante e impartir la capacitación en el espacio que les sea asignado, ya sea por sucursal o atendiendo a grupos numerosos de 100 personas, por ejemplo,

La escuela tiene 26 años de existir, han formado 129 binomios (personas ciegas – perros guía), rehabilitado a 200 personas con discapacidad visual y a sus familias, han formado un equipo profesional de trabajo y 10 perros se encuentran en proceso de ser perros guía; sin embargo, desde 2015 enfrentan una difícil situación financiera, ya que las donaciones son escasas, además de que, por las reformas fiscales en vigor desde enero de 2021, se ven obligadas a cerrar el hospital veterinario.

Como este plantel se sostiene de donativos, está en riesgo de cerrar, así que Lozada Badillo hace un llamado a apoyar su rescate, ya que se trata de un orgullo mexicano: es la primera escuela en su tipo en América Latina. En este enlace puedes tener más información sobre cómo puedes apoyarla: www.perrosguia.org.mx/donaciones

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