Opinión

El don de la palabra

Daniel Robles Haro

Tal vez millones de personas no valoran el poder usar su voz, pero para quienes no podemos hablar es una ausencia que sí notamos. Por fortuna, hoy hay algunas apps que nos permiten comunicarnos.

A quienes me leen, ¿tienen una voz propia? Me refiero, ¿pueden hablar?, ¿les gusta su voz?

¿Cómo se escucha?  ¿Tiene una tesitura grave? ¿Aguda? ¿Rasposa? ¿Sexy? ¿Tiene algún acento en particular? ¿Chilango? ¿Jarocho? ¿Norteño? ¿Yucateco? ¿Tapatío?

¿Creen que serían buenos actores? ¿Locutores? ¿Cronistas deportivos? ¿Cantantes, tal vez? ¿Vendedores de tianguis? ¿Gritones de la lotería? ¿Ropavejeros? 

Sea como sea, les invito a agradecer a la vida y sentirse afortunados. Porque habemos personas que por diferentes circunstancias no podemos hablar. Y daríamos lo que fuera por tener el don de la palabra. 

Poder decirle a tus seres queridos cuánto los amas. Platicar. Pedir por teléfono una pizza o unos tacos. Defender tus derechos o defender a otros. Comunicar. Consolar y reconfortar a quien lo necesita.

Para quienes necesitamos una voz audible, existen los motores de voz sintetizada. Actualmente la mayoría de teléfonos celulares tienen un motor que convierte el texto en voz. 

Muchas personas con discapacidad visual lo utilizan. Y así, pueden escuchar y activar las funciones de su celular al tacto. 

En mi caso, yo no puedo utilizar mis manos y tomar mi celular cuando suena. Así que yo utilizo los motores de voz para diferentes cosas: 

Uno, para escuchar, a través de una app, todas las notificaciones que me llegan: WhatsApp, SMS, llamadas entrantes, noticias de mis redes sociales, correos, etc.

Dos, para darle voz a mi tablero de comunicación adaptativa y aumentativa (CAA). También para dar voz a mis redacciones para medios de comunicación o presentaciones en público. 

Por lo general, los teléfonos inteligentes traen de fábrica un paquete de voces. Éste es gratuito. Sin embargo, tiene la desventaja de que el motor de voz no entona correctamente las preguntas. Y esto es un gran inconveniente pues cuando recibo un mensaje o quiero expresar de forma audible una pregunta, suena como afirmación. 

Por ejemplo, hay diferencias entre: 

  • «¿Te gusta el color azul?» y «te gusta el color azul».
  • «¿Tienes que quedarte hasta las 5?» y  «tienes que quedarte hasta las 5».

Hay algunas apps de paga que también se pueden utilizar, por ejemplo META VOICER o ACAPELA TTS VOICES, las cuales tienen una amplia gama de voces tanto masculinas como femeninas en diferentes idiomas y de diversas tesituras. 

Por cierto, ACAPELA TTS VOICES, tiene un apartado que dice MOV y te lleva a un proyecto que permitirá que cualquier persona generosa pueda donar su voz con tan solo decir 50 frases específicas. 

Yo creo que esto podría resultar interesante pues puedes crear un motor a partir de tu propia voz o la de alguien conocido o un ser querido. Por ejemplo, ¿te gustaría que la voz del Waze que te dirige en el tráfico o la que te lea un libro fuera la de alguna voz conocida? 

¿Tu mejor amigo, algún familiar o algún actor ? 

Hay un mundo de posibilidades. Y sobre todo, la de dar voz a quienes la necesitan. 

Gracias por leer. Y hoy, especialmente, gracias a todas las personas que han aportado su voz al servicio de otros.

Por Daniel Robles Haro

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