Fotografía de Bárbara Anderson, una mujer de edad adulta, cabello ondulado, ojos grandes, utiliza anteojos y aparece sonriendo frente a la cámara, con efecto de líneas en blanco y negro sobre su rostro.
Editorial

No, no sabemos cuántos son

En los resultados sobre medición del impacto de la pandemia en la educación, nuevamente, las pcd fueron excluidas. Esta es la razón.

Por Bárbara Anderson

El martes, el INEGI presentó los resultados de la Encuesta para la Medición del Impacto de la COVID-19 en la Educación (ECOVID-ED) 2020 en el país. 

Y se cumplió en gráficas y datos fríos lo que todos sospechamos: la pandemia, la escuela en casa y la falta de soporte generaron un enorme hueco, una deserción escolar de 5.2 millones de personas (entre los 3 y 29 años) que no se inscribieron en el ciclo escolar actual, el 2020-21. 

Además, otros 1.8 millones no concluyeron el ciclo escolar anterior (2019-2020), y de ellos 6 de cada 10 argumentó alguna razón asociada a la COVID-19. 

Pero, ¿cuántos de estos alumnos tienen alguna discapacidad? No se sabe. 

“Desgraciadamente la encuesta no arroja desagregaciones de población con discapacidad”, nos confirmaron desde el INEGI, ¿La explicación? Es que como fue telefónica era muy difícil incluir ese tipo de preguntas ‘muy especializadas’. 

Convengamos que no era indagar sobre el grupo sanguíneo ni el porcentaje de inglés que domina cada alumno, era tan sencillo como preguntar si tenía o no una discapacidad. 

Sigue sin importar ni en la salud y menos en la enfermedad. 

Si para alumnos sin discapacidad una de las razones de la deserción fue que los contenidos televisivos no eran funcionales mientras que otro 30% no tiene acceso a dispositivos electrónicos para seguir con el plan de estudios, menos aún para los alumnos con alguna discapacidad. 

En el período anterior -según los datos publicados en la página de la SEP– se contabilizan 602,208 niños, niñas y adolescentes con alguna discapacidad. 

Con los nuevos datos del Censo 2020 del INEGI, tenemos que 3.9% de las personas con discapacidad están en los rangos de edad de entre 3 y 29 años: son 4.9 millones de personas. 

Es decir que sólo 12% estaban escolarizadas antes de la pandemia. Y estoy siendo muy generosa con el adjetivo escolarizado porque tenemos muy poca inclusión, adaptación y seguimiento de la educación de cada uno de ellos. 

Siempre me angustió el dato de Coneval (de 2018, mucho antes de saber del SARS-CoV2) 31.7% de los niños de entre 3 y 17 años son analfabetos. 

¿Qué traerá la pandemia? Mayor desigualdad, mayor vulnerabilidad (el encierro y la escuela a distancia continúa 12 meses más tarde de declarada la pandemia). 

Vivimos en la región más desigual del mundo: América Latina ha sido la más afectada en todo el mundo, donde 3 de cada 5 niños perdieron un año escolar completo. 

¿Cuántos de ellos tienen alguna discapacidad?
¡Ay!, le vamos a deber el dato porque es muy complicado preguntar eso por teléfono.