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Es oficial: las personas con discapacidad tienen salarios 6.6% menores

Joven con síndrome de Down frente a una computadora.

La Comisión Nacional de Salarios Mínimos admite que el solo hecho de tener una discapacidad se traduce en un menor ingreso aunque se realice el mismo trabajo.

Por el solo hecho de tener una discapacidad, las personas con esta condición ganan en México un 6.6 por ciento menos en comparación con quienes no pertenecen a este grupo, reveló la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) en su Informe Mensual del Comportamiento de la Economía correspondiente a julio de 2022.

En el estudio ‘Estimación de la discriminación laboral en el ingreso de grupos vulnerables en México’, incluido en el informe, incluyó el análisis de las condiciones laborales de tres colectivos: personas indígenas, personas con discapacidad y población en una relación con otra persona del mismo sexo.

Los hallazgos indican que la brecha salarial más grande la viven las personas indígenas, que perciben un 18.6 por ciento menos que las personas no indígenas.

Dentro de la población de personas con discapacidad se encontró que un 64.8 por ciento no participa en el mercado laboral y que quienes sí cuentan con un empleo remunerado y formal tienen un ingreso promedio mensual de 8 mil 422 pesos por 45.12 horas trabajadas semanalmente.

El estudio también consideró el impacto diferenciado que suponen los tipos de discapacidad en el mercado laboral. Específicamente, apunta el documento, la discapacidad motriz y los problemas o condiciones mentales son las discapacidades que afectan más la probabilidad de tener un empleo remunerado y formal.

“Por ejemplo, no tener ninguna de estas dos condiciones (discapacidad motriz y condiciones mentales) implica una probabilidad de participación de 72 por ciento; pero tener ambas reduce la probabilidad a alrededor de 22 por ciento”,

afirma el estudio.

Mientras que tener una discapacidad del lenguaje implica una disminución del 19.3 por ciento de participar en el mercado laboral, en tanto que la condición mental lo hace en un 28.4 por ciento respecto de quienes tienen otro tipo de discapacidad, detalló el boletín difundido por la Conasami.

El estudio consideró los datos de las personas de 25 a 54 años con empleo formal y que trabajan jornada completa, según el Censo 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la descomposición Oaxaca-Blinder para obtener una metodología que “permite conocer las diferencias salariales en la media de la distribución considerando las diferencias de capital humano y sociodemográficas”.

Se incluyeron como variables sexo, nivel de escolaridad, si se trata de personas casadas o en unión libre, si viven en localidad rural o urbana, si hay personas de menos de 5 años en el hogar o de entre 5 y 12 años, si hay personas mayores de 70 años y si se es jefe o jefa del hogar.“

La discriminación en el mercado laboral se entiende como la diferencia en aspectos como la contratación y los salarios, principalmente entre grupos vulnerables respecto al resto de las personas trabajadoras, la cual no es explicable por diferencias en variables directamente relacionadas, como educación o experiencia en el caso de las contrataciones, o productividad en el caso de los salarios”, explicó la Conasami. 

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