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Este medicamento podría causar discapacidad

Puño de cápsulas en la palma de la mano de una persona.

Una cuestionada medicina ha recibido alertas en Europa y Estados Unidos por sus reacciones adversas discapacitantes pero continúa recetándose en México con frecuencia.

Por Ágata Székely

El listado de efectos secundarios de las quinolonas y fluoroquinolonas, un tipo de antibiótico sintético utilizado para el tratamiento de un espectro amplio de infecciones bacterianas, es extenso e incluye afecciones graves al sistema musculoesquelético y al sistema nervioso “incapacitantes” y “potencialmente irreversibles”, según un informe del Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC) europeo publicado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.  Tendinitis, rotura tendinosa, dolor y debilidad muscular, dolor y edema en las articulaciones, neuropatía periférica, ansiedad, depresión. insomnio, alucinaciones, pensamientos de autolesión, confusión y alteraciones de los sentidos, figuran en el documento publicado por el organismo.

De acuerdo al PRAC, debido a la gravedad de las reacciones analizadas y considerando que pueden producirse en personas previamente sanas, cualquier prescripción de este tipo de medicinas deberá realizarse “tras una cuidadosa valoración de su relación beneficio-riesgo”. Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ya había emitido en mayo de 2016 una advertencia (y actualizado su etiquetado) contra estos antibióticos por estos mismos efectos colaterales peligrosos, discapacitantes y a veces permanentes.

La FDA incluso aceptó la existencia de un potencial síndrome permanente que llamó Discapacidad Asociada a la Fluoroquinona (FQAD, por sus siglas en inglés).

Para esta agencia, las sustancias en cuestión sólo deben usarse como “último recurso”. En México, sin embargo, aún no existe alerta oficial al respecto.

Muy recetadas

“Las quinolonas son antibióticos que se usan ampliamente para infecciones de la orina, infecciones respiratorias o infecciones por bacterias resistentes-explica el doctor Alejandro Macías, infectólogo e investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT). “Las más comunes son el ácido nalidíxico, el ciprofloxacino, el moxifloxacino y el levofloxacino. Se volvieron muy populares pues funcionan muy bien por la vía oral. Estos antibióticos tienen muy pocas indicaciones actuales pues inducen muchas resistencias en las bacterias y pueden causar multitud de efectos colaterales como rotura o daño severo e irreparable de tendones, (sobre todo cuando se trata del tendón de Aquiles) neuropatía periférica (daño de los nervios), hipoglucemia y psicosis, entre otros. Recientemente se ha agregado la diarrea severa por Clostridioides difficile, que tiene una mortalidad de entre el 10 y 20 por ciento.”

“La gran mayoría de las indicaciones actuales son incorrectas pues se recetan para infecciones de la orina (incluso cuando las bacterias son resistentes a quinolonas) donde suele prescribirse ciprofloxacino, o infecciones respiratorias altas, incluso las de origen viral, donde suele prescribirse levofloxacino- asegura el especialista.

“Las indicaciones correctas ya son muy escasas, como en las infecciones de hueso y en algunas causadas por bacterias resistentes que no pueden tratarse por la vía oral.” 

En las recomendaciones del PRAC mencionadas al comienzo el comité pide a los profesionales sanitarios no utilizar “quinolonas o fluoroquinolonas en infecciones leves o autolimitadas y que tengan en cuenta que “los pacientes de edad avanzada, trasplantados o en tratamiento con corticoides presentan un mayor riesgo de sufrir lesiones tendinosas tras la administración de estos medicamentos”.

Una revisión sistemática canadiense publicada en la revista Drug Safety confirma la necesidad de esta advertencia: luego de monitorear 16 estudios observacionales investigadores de la Universidad de Toronto observaron un incremento del riesgo de lesiones y roturas del tendón luego de la terapia con fluoroquinolonas, que aumentaban más si los pacientes estaban además tomando corticoesteroides.

Sintetizadas en los años 60, las quinolonas son bactericidas que inhiben la síntesis de DNA durante la multiplicación bacteriana. Las fluoroquinolonas son quinolonas con uno o más átomos de flúor agregados, o quinolonas de segunda generación (como norfloxacina, ofloxacina y ciprofloxacina), de tercera generación (como la levofloxacina), y de cuarta generación (moxifloxacina) y son las más usadas porque tienen vidas medias más largas, mayor espectro antibacteriano y buenos niveles plasmáticos.

Aunque los investigadores dicen que se necesitan más estudios para entender y probar el mecanismo que causa la toxicidad de las fluoroquinolonas, existe evidencia acumulada que sugiere que podría deberse a que producen daño en las mitocondrias, los orgánulos que generan energía y activan las reacciones bioquímicas dentro de cada célula humana. Este tipo de daño podría afectar todas las células del organismo y podría explicar la razón del extenso abanico de síntomas que pueden aparecer y empeorar con el tiempo. 

De acuerdo a un estudio publicado en la revista Clinical Infectious Diseases las fluoroquinolonas eran el tercer antibiótico más recetado para adultos en Estados Unidos (aunque de acuerdo a los datos recogidos el 5 por ciento se aconsejaban para padecimientos que no requerían antibióticos y 20 por ciento para infecciones que podrían haber sido tratadas con otro tipo de medicamento).

En ese país existen páginas web, foros y grupos de Facebook como www.floxiehope.com y www.myquinstory.info, en los cuales personas que dicen sufrir los efectos colaterales graves del tratamiento con fluoroquinolonas comparten sus experiencias.  

Si un médico le receta alguna de estas medicinas, el paciente debería “comentarle que está enterado de los problemas que causan y preguntarle si existe alguna otra opción”-dice Macías que también afirma que “sería conveniente que COFEPRIS emita una alerta, tal como la ha hecho la FDA en los EEUU o su equivalente en Europa”.

Según publicó en marzo de 2018 la revista Nature, de 1980 a 2015 la FDA recibió reportes de más de 60 mil pacientes que detallaban “cientos de miles” de “eventos adversos serios” asociados a las fluoroquinolonas (comúnmente ruptura de tendones y síntomas neurológicos o psiquiátricos).

Si ya consumiste alguno de estos antibióticos y crees que podrías haber sufrido uno de los efectos adversos mencionados puedes notificar tu sospecha al Centro Nacional de Farmacovigilancia farmacovigilancia@cofepris.gob.mx (en el sitio de COFEPRIS existe un tutorial sobre cómo hacerlo)

Más allá de las advertencias hacia estos compuestos específicos, es siempre conveniente tener precaución con cualquier tipo de antibiótico. La resistencia bacteriana es un problema de salud pública global de alta prioridad y emergencia para todos los países. Las infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos causan unos 700 mil fallecimientos al año y podrían llegar a sumar 10 millones de muertes en el 2050. El consumo de antibióticos es uno de los factores clave en el desarrollo y propagación de estas “superbacterias”.

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