Fotografía de una mujer adulta con cubrebocas siendo vacunada en el brazo por una enfermera.
Actualidad

El registro para la vacunación de personas mayores es excluyente

Amnistía Internacional, entre un grupo de más de 30
Organizaciones, alerta sobre lo discriminatorio que resulta
pedir la CURP, además de pone en riesgo la salud pública.

Por Débora Montesinos

La página digital habilitada por el gobierno mexicano para inscribir a las personas mayores de 60 años al plan de vacunación contra la COVID-19 suma una nueva alerta. El registro no es incluyente y sí discriminatorio, según Amnistía Internacional, una de las más de 30 organizaciones que conforman la Alianza Movilidad Inclusiva en la Pandemia.

La crítica se centra en la condición de exigir la Clave Única de Registro de Población (CURP) para el registro en la plataforma http://mivacuna.salud.gob.mx/. “Excluye a una gran parte de la población que no cuenta con este documento, y por lo tanto pone en riesgo la salud pública”, cita un comunicado la Alianza, conformada por más de 30 organizaciones y albergues en México y Centroamérica, liderada por el Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI), el Grupo de Monitoreo Independiente del Salvador (GMIES) y Amnistía Internacional. 

«La vacuna de COVID-19 no debería ser supeditada a un documento de identidad del que adolece el Estado mexicano y que se ha suplido de manera discrecional con la credencial del Instituto Nacional Electoral (INE), pasaporte y, en este caso, la CURP», expresó Gretchen Kuhner, directora del Imumi.

“Hacerlo es dejar en el limbo a la población migrante, mexicana deportada, binacional que no ha podido acreditar su nacionalidad mexicana por falta de una apostilla, e indígena migrante interna».

Pero Kuhner va más allá. Advierte que el procedimiento también excluye a aquellas personas que no han podido acceder a un acta de nacimiento o a la corrección de este documento debido a diferentes factores, entre ellos el confinamiento obligado por la pandemia. Y directivos del Inegi han admitido que en materia de identificación en México hay un caos administrativo.

“En nuestro país con dificultad la base de datos tiene la Clave Única de Registro de Población (CURP). Mientras que, también, en nuestro país no tengamos una clave única de identificación en todas las bases de datos va a ser un lío”, dijo Edgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), en una entrevista con Katia D’Artigues.

Como ejemplo, Vielma comentó que el IMSS en su momento no tenía la CURP, sino el número de Seguridad Social; pero si se acudía a otra institución y no tenían ese número, creaban otro. Entonces, aunque todos tuviesen registros administrativos no servían porque no es posible fusionarlos.
Las organizaciones indican que el gobierno mexicano aún no presenta un plan alternativo que permita a las personas que no tienen una CURP acceder a las vacunas.


“Hacemos un enérgico llamado a los gobiernos de México y Centroamérica, en particular a las autoridades de salud, para que coordinen la gestión de las rutas de acceso a la vacunación poniendo en el centro a todas las personas, sin distinción y con enfoques diferenciados de género, necesidades de protección internacional y de movilidad para no dejar a nadie atrás”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
De acuerdo con datos del último censo del

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México habitan 15.1 millones de personas de 60 años y más; dos de cada 10, es decir, 3 millones de personas, están impedidas físicamente para trasladarse al lugar en donde serían aplicadas las vacunas.De esta población, 31.7% tiene entre 60 y 64 años, representando el sector más amplio, mientras que las mayores de 85 años son el 6.8%.
Y aun cuando no hay datos precisos al respecto, muchas de las personas mayores de 60 años no tienen su CURP a la mano.