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El (nuevo) sueño de Jean Maggi: entregar mil bicicletas adaptadas para que todos «vuelen» como él

Fotografaía de un hombre de 59 años, de cabello y barba canosa, viste playera negra y pantalón de mezclilla. En cada uno de sus brazos lleva los soportes de los bastones que usa para caminar. Esta de pie frente a mil bicicletas adaptadas para personas con discapacidad. Todas son negras con la estructura metálica en color amarillo dorado.

Para el argentino convertido en astronauta no hay límites y no solo en actividades deportivas: este 3 de diciembre tiene un regalo muy especial por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Por Redacción | Yo También

Juan Ignacio Maggi, más conocido como Jean Maggi, no para de soñar: ha realizado maratones, cruzado Los Andes, recorrido más de 20 países en su bicicleta y hasta conquistó el Himalaya, sin reparar en la discapacidad motriz que le provocó la poliomielitis que tuvo desde muy pequeño. Esta semana suma otro que se volvió viral: reunió mil bicicletas adaptadas que entregará a personas con discapacidad.

Este viernes 3 de diciembre en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el incansable Maggi hará la entrega en su natal Argentina a niñas, niños, jóvenes y adultos desde los 7 a los 45 años.

“Mi deseo es cambiar de paradigma: que la discapacidad se vea de otra manera y que dejemos de ser ‘pobrecito’ a los ojos de los demás. Somos una persona más y que puede hacer lo que quiere”, asegura el argentino.

Y es que para Maggi, la bicicleta es algo muy especial, es un símbolo de libertad, esa que su cuerpo no le permitía disfrutar y que desde que pedaleó por primera vez lo convirtió en un héroe sin capa, sintió que podía volar, algo que desea que puedan vivir todas las personas con discapacidad como él.

“Me cambió realmente la vida y quiero que se las cambié a los demás. Cuando con la fundación entregamos las primeras 800 vimos una transformación espectacular en quienes las recibieron, porque estar en movimiento despierta el potencial de la persona con discapacidad”, expresó.

El deporte fue un parteaguas en su vida, pues Maggi encontró en este la fuerza, escape e impulso que necesitaba para aceptar su condición y para comenzar a vivir de verdad.

“El deporte me hizo aceptar mi condición de discapacitado. Antes del infarto atentaba contra mi cuerpo y cuándo me hice cargo de él me reinventé, creo que eso se replica un poco en las bicicletas que entregamos. 

“Antes me dejaba llevar por el ego y hoy sé que lo importante, más allá de mis logros personales, es lo que uno deja y las huellas que dejan las bicicletas no las va a borrar nadie”, asegura.

Una vida sin límites

El argentino, de 59 años, no tiene límites y lo que se propone lo consigue, pero no siempre fue así. Un infarto a los 37 años cambió su vida por completo, pues seguir vivo después de este evento lo impulsó a dar un giro de 180 grados para convertirse en el deportista paralímpico que acumula hazañas que sirven de ejemplo a personas con discapacidad.

“Hasta antes del infarto no me aceptaba como una persona con discapacidad y maltrataba mi cuerpo: fumaba mucho, comía mal, podía beber dos botellas de vino en un asado… Creía que tener discapacidad era tener el cuerpo enfermo y ese fue el concepto errado”, confesó.

“Soy un soñador serial, incansable, más que un deportista”.

Jean Maggi

Jean Maggi se encuentra de pie con los brazos abiertos frente a una estatua, se encuentra vestido con chamarra rompe vientos y pantalón de color negro.
Jean Maggi, un visionario tenaz que hace realidad sus sueños..

“Cuando crucé la meta del Central Park en una maratón adaptada sentí que detrás quedaba el cuerpo que me había tenido preso toda mi vida, en mi mente”,

Jean Maggi

El atleta argentino cree que la situación para las personas con discapacidad ha cambiado, pues hace algunas décadas no se pensaba para nada en ellas.

“Hace 50 o 40 años era mucho más complejo porque la sociedad no estaba preparada para convivir con una persona con discapacidad y no se hacía nada para que saliera de su casa. 

“Los edificios construidos hace 30 años tenían escaleras por todos lados, lo sufrí en la escuela que era enorme. No había rampas, los colectivos eran camiones qué tenían el primer escalón a 30 centímetros del piso. Me crié en este contexto”, recuerda.

Para Maggi, lo más importante de entregar las bicicletas es que pueden cambiar la vida de las personas, que puedan hacer deportes, salir a trabajar con esta o jugar con otros niños y así poder socializar. 

El documental “El límite es infinito” cuenta su historia y está disponible en Netflix, además, la noche del 1 de diciembre estrenóa “SuperAdaptados, socios de un mismo sueño”.

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