Fotografía de Eduardo Ávila, medallista de bronce en Tokio 2020. En la imagen, el deportista que práctica el judo sostiene con la mano derecha la medalla de bronce que ganó. Es un joven menor de 30 años, tiene el cabello negro y algunos mechones le caen en la frente. Tiene ojos grandes, oscuros. Viste el uniforme deportivo de México, aun cuando solo se ve parte de su chamarra, negra en el frente y con los brazos en color verde, al igual que el cierre. y en la parte superior izquierda, una bandera mexicana.
ActualidadDeportesParalímpicos Tokio 2020

Eduardo Ávila gana un bronce con sabor a oro

Conocido como Judoman, el deportista que tiene baja visión está clasificado en la categoría B3. Ávila se sobrepuso a un año adverso para subirse al podio paralímpico en Tokyo 2020.

Por Eduardo Vega

El judoca mexicano Eduardo Ávila derrotó al francés Nathan Petit y se llevó la medalla de bronce en la categoría -81 kg, después de un enfrentamiento muy emocionante que se decidió en el último momento gracias a un espectacular ippon.

«Faltando unos segundos de combate íbamos empatados, le di la vuelta al francés, se pudo una medalla más. Desafortunadamente no pude llegar a la final, el competidor más fuerte estuvo de mi lado en la categoría… pero así es el Judo, a veces se gana a veces se pierde”, declaró emocionado el judoca, que tiene baja visión y clasifica en la categoría B3 según estándares de la Federación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA).

Con este triunfo, el atleta paralímpico le dio a México la quinta medalla en Tokyo 2020 y la tercera de una jornada inolvidable para la delegación tricolor. Nuestro país suma 294 preseas en la historia de esta competencia.

«Esta medalla de bronce me sabe a oro, me sabe a gloria. Un compromiso que yo tengo con México porque el país ha invertido mucho en mí, yo quiero retribuirlo a México dando una imagen positiva internacional agradeciendo a México más que nunca.

«El deporte es una herramienta de desarrollo, una herramienta de rehabilitación, una herramienta de cambio. Eso es lo que es el deporte para mí, estoy agradecido con México”, expresó Ávila.

Fotografía de un momento del combate del mexicano Eduardo Ávila contra un oponente francés, que está de espalda y solo se ve la parte superior de su traje blanco con letreros en la espalda que dicen: N Petit, FRA, Toyota, Tokyo 2020.
De frente, el judoka mexicano que usa traje azul, y con el brazo y la mano derecha agarra a su oponente. Se trata de un hombre joven de cabello negro, corto, que ve fijamente a su contendiente.
Reñido combate por el bronce

Supera todos los retos

Eduardo Adrián Ávila Sánchez, su nombre completo del deportista continuó en Tokyo 2020 un camino de esfuerzos y disciplina que se han reflejado en triunfos. En 2019 recibió la medalla al Mérito Deportivo que otorga el Congreso de la Ciudad de México, en la categoría de figura deportiva de alto rendimiento en deporte adaptado y, hasta antes de la competencia que ganó este sábado, era triple medallista paralímpico: oro en Beijing 2008 (73 kg), bronce en Londres 2012 (73 kg) y oro en Río 2016 (81 kg).

Tras su victoria, el deportista conocido como Judoman habló de lo complejo que fue llegar a los Juegos Paralímpicos de Tokyo 2020, pues la pandemia complicó su preparación.

«Fue un año de terror para mí, de locura. Cuando empezó todo el Covid jamás imaginamos que iba a tardar tanto tiempo, no sabía cómo iba a entrenar porque Judo es un deporte de contacto, no existe la sana distancia, los dojos estuvieron cerrados muchísimo tiempo”, recuerda.

Pero no hubo nada que detuviera al judoca de Ciudad de México, solo se concentró en su objetivo para llegar a punto a las competencias y salir más fuerte que nunca en todos los aspectos de su vida.

«Estar aquí en Japón, donde nace el Judo, un deporte que a mí me salvó la vida, me cambió la vida, estoy agradecido con el Judo».

«Hay mucho talento en México, hay jóvenes con biotipo, con resultados, con ganas, con actitud que pueden hacer mucho por el Judo mexicano. Es una herramienta de desarrollo social para que México cambie, un deportista más un delincuente menos».

Eduardo Ávila
Fotografía que capta un momento del combate por la medalla de bronce en judo, del mexicano Eduardo Ávila.
Tanto él como su oponente están semiagachados e inclinados, dando parte de su perfil a la cámara. El francés viste trabaje blanco y el mexicano azul. En las espaldas de su traje traen identificadores con sus nombres. Los dos usan cinta negra para abrochar el traje.
En Tokyo 2020 por el bronce

¿Qué es el Judo paralímpico?

Como disciplina, los orígenes del Judo se remontan al inicio del siglo XVII, cuando la clase militar mandaba en Japón. Luego en el año 1882, Jigoro Kano desarrolló este deporte con base en el JuJitsu, arte marcial de la agilidad en la que se utilizan manos, pies y codos para dar golpes y efectuar presas. El judo es un deporte que exige a quienes lo practican un equilibrio constante entre ataque y defensa, y los combates cuerpo a cuerpo suelen ser duros, tensos y explosivos.

«Yo soñaba, desperté pensando en una medalla, desperté con un hambre de ganar, de no irme con las manos vacías».

Eduardo Avila

En 1970, el judo empezó su carrera como deporte adaptado de alto rendimiento, para personas con discapacidad visual, ya sean ciegos o de baja visión, y las clasificaciones son en función de esta condición: B1 es para personas con ceguera total; B2, para aquellas con ceguera parcial, y B3 para quienes tienen baja visión.

Hasta 1988, el Judo Adaptado se convirtió en paralímpico durante los juegos juegos en Seúl, Corea, pero sólo para las categorías varonil; en el 2004 en Atenas, Grecia, se incluye para las mujeres. Dentro de los deportes paralímpicos, el judo es de los que menos adaptaciones requiere respecto al deporte original.

Sin embargo, considerando la discapacidad visual de los judocas, se han realizado diversas adaptaciones a las reglas que lo rigen, siendo las más significativas las siguientes:

  • los participantes comienzan el combate agarrados
  • durante el combate, el árbitro debe indicar mediante la voz todas las amonestaciones, puntos, incidencias
  • también, el árbitro debe precisar sobre quién recaen sus observaciones para que los participantes sepan en todo momento si están en situación de ventaja o de desventaja
  • en caso de que uno de los contendientes salga del área de combate no será penalizado
  • los combates duran hasta cinco minutos, en los que los contendientes suman puntos según las técnicas usadas
  • el combate puede concluir en segundos, si alguno consigue un «ippon», la máxima puntuación posible
  • si el combate termina empatado, se inicia un nuevo periodo donde se aplica el punto de oro: el primero que anote, gana

*Las notas relacionadas en este texto, que están fuera del sitio  yotambien.mx, no necesariamente contienen un lenguaje inclusivo, o cumplen con criterios de accesibilidad web, compatibles con el uso de tecnologías de apoyo para pcd.  yotambién.mx no es responsable de lo que publican estos sitios de referencia.