El ex presidente de EEUU, Obama en videollamada con cinco personas con discapacidad del elenco de Crip Camp.
Actualidad

Crip Camp rumbo a los Oscars

El documental “Crip Camp: A Disability Revolution” fue nominado el lunes 15 de marzo en la categoría Mejor Largometraje Documental para los premios de la Academia de este 2021.

Por Redacción Yo También

La película rescata la historia de un grupo de adolescentes con discapacidad que se reunieron a principios de la década de 1970 en un campamento de verano cerca de Woodstock, en Nueva York, quienes finalmente ayudaron a lograr la protección de los derechos civiles para ellos mismos y para otros como ellos.

El documental (que está disponible en la plataforma de Netflix desde marzo) retrata como los alumnos del Campamento Jened desempeñaron un papel clave en las protestas que llevaron a la aprobación de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (la ADA).

“Crip Camp” incluye imágenes tomadas en el campamento original y fue de los primeros proyectos de la productora Higher Ground, que fundaron Barack y Michelle Obama.

“Cuando vimos ‘Crip Camp’, pensamos que estaba justo en nuestra timonera. Ese es exactamente el tipo de historias que queríamos ver ”, dijo el ex presidente durante una mesa redonda reciente sobre la película, relata al sitio de noticias Disability Scoop.

“Fue inspirador. Fue motivador. Hablaba de cómo se forman las comunidades. Nos enseñó a todos el esfuerzo que requiere y el coraje que requiere para ser escuchado y lo importante que es para aquellos de nosotros que en el pasado hemos sido marginados a veces meternos en lo que mi querido amigo John Lewis llamó ‘buenos problemas’ con el fin de para crear un Estados Unidos mejor y un mundo mejor «.

Mucho más que un campamento hippie

“Camp Jened era una oportunidad para hacer cosas diferentes”, dice en el documental Larry Allison, director de aquel campamento.  “Intentamos promover ahí un ambiente en el que los adolescentes pudieran ser adolescentes sin todas las etiquetas y estereotipos, lo cual fue un producto de esa era gracias a la experimentación social. Nos dimos cuenta de que el problema no venía de las personas con discapacidad sino de quienes no tenían discapacidad”, añade.

La historia recupera el agotador camino recorrido por las personas con discapacidad en EEUU para combatir la discriminación en un campamento impregnado del ambiente contracultural que abrió los ojos a muchos y muchas, y marcó a las generaciones posteriores.

«Con quince años, me atraía la gente que fumaba cigarros y que escuchaba música”, explica James Lebrecht, quien nació con espina bífida y que, además de codirector de Crip Camp, es uno de sus protagonistas.  “Fuera del campamento no sentía que yo fuera un chico interesante. Pero en Jened sí que lo era”, dice Lebrecht, quien dirigió el documental junto a Nicole Newnham.

La crítica destaca que Crip Camp no se limita a rememorar lo especial que resultó ese sitio, sino que le da su lugar como un espacio clave en la lucha por los derechos civiles de las personas con discapacidad. De hecho, varias y varios de los adolescentes que estuvieron en Jened después lideraron esas reivindicaciones en el plano político y legislativo. Por ejemplo, una de las jóvenes que pasó por Jened fue Judith Heumann, la gran activista por el respeto a las personas con discapacidad en EEUU.

“Crip Camp” ganó el premio del público de documentales de Estados Unidos en el Festival de Cine de Sundance el año pasado.

La semana pasada el propio Barack Obama se reunió con los protagonistas de la historia en un ZOOM que cuenta un poco el nuevo revival que ha dado a las causa de derechos de personas con discapacidad la puesta al aire de una época y de una impronta poco conocida fuera de Estados Unidos (desafortunadamente estos cortos no tienen subtítulos en español, pero el documental es 100% accesible en Netflix).