Fotografía de Adriana Macías, una mujer joven, rubia, de cabello al hombro, con risos, amplia sonrisa. Está sentada sobre una silla negra mientras viste un traje de saco y pantalón negro con blusa blanca. Adriana nació sin brazos y emplea sus pies para todo. En la imagen la pierna izquierda descansa doblada sobre la silla, mientras cruza la derecha y se recarga sobre la rodilla izquierda. En el tobillo lleva una pulsera y anillos en los dedos de los pies, que sostienen una pluma.
ActualidadCharla sin barreras

“A falta de brazos, yo encontré la liberación en mis pies”: Adriana Macías

Nacer sin brazos jamás representó un obstáculo para Adriana Macías, quien se convirtió en autora de libros que le han otorgado varios premios y la han consolidado como una influyente conferencista.

Por Monserrat Ortiz

Adriana Macías es una exitosa conferencista y escritora mexicana que no utiliza las manos para tomar la pluma y plasmar sus letras… sino sus pies. Aunque nació sin brazos, desde pequeña desarrolló herramientas para mejorar su calidad de vida, escribir y ayudar a millones de personas a alcanzar sus sueños.
Las letras le ayudaron a alcanzar metas que varias personas, incluso sin una discapacidad, habrían pensado inalcanzables. La mexicana es licenciada en Derecho, psicóloga y desde hace más de 20 años se consolidó como una de las primeras mujeres conferencistas, obteniendo galardones como el “Premio Mujer Extraordinaria 2010” y el “Premio Nacional de la Mujer por CANADEM 2013”.
“Yo nací sin brazos y desde pequeña aprendí a hacer cosas con los pies. Pronto generé herramientas que me ayudaron a construir otras habilidades como amiga, como hija, como profesional. Esta discapacidad me enseñó a tener otras virtudes como el compromiso y la disciplina”.
Como parte de su carrera profesional y personal, Adriana escribió tres libros. El más reciente es Enamórate de ti: Ámate, reencuéntrate y vuelve a empezar, un texto con el que espera que sus lectores se apoderen de ellos mismos y dejen atrás los prejuicios, estereotipos y estigmas sobre su propio cuerpo a través del amor propio.
Para Adriana, para compartir nuestra vida con una pareja hay que empezar a hacerlo con uno mismo. “Hay heridas que en lugar de abrirnos la piel nos abren los ojos”, escribió en el texto. En esta Charla sin Barreras, la escritora nos platica cómo hizo para superar las barreras que pudo encontrar al nacer con una condición de discapacidad.

Fotografía de Adriana Macías, una mujer joven, de cabello al hombro, teñido de rubio y con rizos en las puntas. Lleva maquillaje en cejas, ojos y labios que coloreó de rojo. Sonríe a la cámara, mientras coloca uno de sus pies a la altura de la barbilla. El pie luce uñas largas, con manicura y esmalte de uñas en blanco, en el dedo índice luce un anillo, una argolla con trama de círculos ensamblados.
Adriana Macías recomienda «arreglarse» para una misma.

¿De qué va tu libro, Enamórate de ti

Llega un momento en las vidas de muchas mujeres, al igual que yo, donde nos damos cuenta de que necesitamos construir nuestra autoestima y nuestro amor propio después de las relaciones fallidas. Varias veces nos percatamos de que constantemente estamos preparándonos para esa persona que se fue, es decir: ya no está, entonces te arreglas y mejoras para que se dé cuenta de lo que perdió. Y si no es eso, nos preparamos para alguien que idealizamos, entonces terminamos construyéndonos para la persona que se fue o para la que queremos que llegue.
Pocas veces hacemos un espacio para construirnos nosotras mismas, vestirnos libres, plenas, con confianza. Este libro tiene la misión de compartir, a través de mi historia de vida, herramientas para desarrollar mucho amor propio. 

Fotografía de Adriana Macías, una mujer joven, de cabello teñido de rubio, a la altura del hombro, con rizos en las puntas. Está sentada sobre una silla gris. Viste un traje negro, son una aplicación blanca que deja los hombros desnudos. No tiene brazos. Su pierna izquierda está doblada sobre la silla; la pierna derecha la recarga sobre la rodilla izquierda y con su pie toma la barbilla, abriendo los dedos pulgar e índice en forma de V. En el tobillo lleva varias pulseras y en el dedo índice una argolla. Las uñas de sus pies son largas, con manicura y esmalte blanco.
La aceptación y autoconocimiento de quién eres da seguridad y confianza, dice Adriana Macías.

¿Tuviste alguna experiencia concreta que te inspirara a escribir el libro?

No es justificación, pero todas las mujeres tenemos un gran compromiso con nuestra autoestima: te ves al espejo y te reprochas si el vestido se te ve mal, si estás más caderona, si engordaste. Vamos acumulando inseguridades. En mi caso, por el hecho de no tener brazos. Obviamente yo no me había dado cuenta de que era una inseguridad muy grande que me hacía sentir en deuda con todas mis parejas. Llegué a agradecerles por invitarme a salir aun cuando no tenía brazos y en ocasiones me sentí obligada a corresponderles pagando las cuentas, arreglando las cosas.
Cuando nació mi hija me di cuenta de todo este vacío que tenía por esa falta de seguridad, amor propio y autoestima. Entonces tomé una decisión muy difícil: separarme del papá de mi hija después de 15 años de matrimonio y construir mi camino sola.

¿Cuál fue tu proceso para superar los prejuicios de no tener brazos y amarte tal como eres?

Es un proceso de toda la vida. Sin embargo, hay que comenzar con la honestidad: esta soy yo. La aceptación y autoconocimiento de quién eres, cómo es tu cuerpo. Eso te va a dar mucha tranquilidad y serenidad, de ahí pasamos a la seguridad y a la confianza. Eso la gente lo empieza a percibir y comienza a acercarse de formas muy genuinas, pero debes de partir de la aceptación sin luchar contra ti misma: no confundir una falsa aceptación con acciones como colocar filtros en las fotografías o ponerse fajas, por ejemplo. Debe ser una aceptación al cien por ciento.  

¿Cómo conseguiste superar tus propios límites y convertirte en quien eres? 

Todos tenemos limitaciones, aunque no sean discapacidades. Tenemos que encontrar ese equilibrio, esa liberación que, a falta de brazos, yo encontré en mis pies. Cada uno de ustedes se conoce, sabe cuál es su talento y qué es lo que tiene que desarrollar para hacer ese equilibrio con la discapacidad física, emocional, intelectual o de pensamiento, porque a veces los pensamientos nos limitan más que nuestro cuerpo. Principalmente, hay que estar muy comprometidos con salir de la zona de confort para encontrar la motivación y otras herramientas para equilibrar las limitaciones y virtudes.

El libro de Adriana Macías, Enamórate de ti: Ámate, reencuéntrate y vuelve a empezar, esta disponible en el mercado y su autora opina sobre él:

“Es un excelente regalo que te puedes hacer para darte cuenta de que el amor propio es una ventana a la plenitud, pero también una oportunidad para desarrollar confianza y lograr cualquier proyecto, no solamente en la vida personal sino también en la profesional”.

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